
Kaká ha podido mostrar, otra vez, por qué vale 65 millones de euros. Jugó sin despeinarse, pero sigue demostrando una regularidad que ningún 10 de Brasil tuvo en los últimos años.

Anotó un gol de bella factura al echar dos sombreros dentro del área, dando la impresión de que no es la camiseta de la canarinha la que lleva, sino la de ir a jugar al parque los sabados por la tarde.
Hay tanto de bueno en el segundo en el que ha lanzado un penalty en el minuto 91 con la misma calma que en el primer gol.
no he visto el partido pero al poner la tele y ver el resultado final lo dice todo tenemos un equipazo y los demas seran meras comparsas en el mundial al tiempo
ResponderEliminarun saludo
patxi